
SECRETARIA DE SALUD DE SANTANDER
DIVISION DE PREVENCION Y PROMOCION
CON COLABORACION DE
SECRETARIA DE EDUCACION SANTANDER
COORDINACION PROYECTOS Y PROGRAMAS ESPECIFICOS
INFORME FINAL: CONOCIMIENTOS, TENDENCIAS ACTITUDINALES Y PRACTICAS DE VIOLENCIA Y MALTRATO EN SANTANDER. RECOLECCION, SISTEMATIZACION Y ANALISIS DE LA INFORMACION. CONCLUSIONES Y RECOMENDACIONES. SEPTIEMBRE DE 1998.
PRINCIPALES RESULTADOS Y CONCLUSIONES A ESCALA DEPARTAMENTAL.
Nota:
Para una mayor y completa información consultar el "Libro Por Provincias".
5.1. COMPOSICION Y CARACTERISTICAS DE LA POBLACION PARTICIPANTE.
La mayor parte de la población participante en los talleres de recolección de la información vive en zonas urbanas, sólo el 20% habita en zonas rurales.
De la misma forma, hubo una clara mayoría de mujeres sobre hombres (sólo 16% en promedio en las 6 provincias).
El estado civil predominante es "casado(a)" seguido de "soltero" y "unión libre. La participación de los otros fue mínima. El estado civil no era factor determinante en la escogencia de la población de la muestra. Es interesante, sin embargo, la distribución que resultó pues varía mucho de Provincia a Provincia.
La población más representada es la que tiene una edad entre los 20 y los 54 años.
La categoría de asistencia de las personas de la muestra era factor determinante: se había establecido un rango de porcentaje para cada tipo de participante, rango que debía acercarse lo más posible a las siguientes cifras: 58-60% de padres y/o de madres, 25-28% de docentes, 8-10% de personal de la salud y 2-4%otros.
El depender, para los talleres, del cuerpo docente afectó dicha muestra: las provincias usaron porcentajes diferentes
Más de la mitad de la población está en la categoría de "bachillerato" o "universitario", lo cual es elevado si se tiene en cuenta que se trata de ciudades y pueblos relativamente pequeños en tamaño y recursos educativos.
El mismo comentario aplica para ese casi 15% con estudios de posgrado, necesariamente referido a cuerpo docente pues la participación de personal de salud no fue muy elevada en términos porcentuales.
Una quinta parte accedió solamente a la educación primaria y menos del 10% son o técnicos y/o normalistas.
En la auto-clasificación por estrato socio-económico la mayoría de participantes de los talleres de recolección de información se ubicó en el estrato medio (56%).
Quienes se auto-clasificaron en el bajo constituyeron un porcentaje cercano al 40% .
El porcentaje de los participantes que ha recibido alguna capacitación en violencia y/o maltrato constituye apenas una tercera parte de la población
5.2. COMPOSICION Y CARACTERISTICAS DE LA POBLACION DOCENTE PARTICIPANTE.
Los y las docentes de cada uno de los municipios y provincias pertenecen a colegios con las siguientes características, fundamentalmente:
- OFICIALES
- DE ADMINISTRACION LAICA
- ESTRATO MEDIO
- MIXTOS (HOMBRES Y MUJERES)
- EL MAYOR PORCENTAJE SE DESEMPEÑA EN EL NIVEL DE EDUCACION BASICA (1 A 9 GRADOS) Y SOLO UN PEQUEÑO PORCENTAJE EN EL NIVEL DE EDUCACION MEDIA (10-11 GRADOS).
Diferencias en este aspecto por Provincias son muy pocas: Ver Anexo # 1. Libro por Provincias.
5.3. CUADROS SIMPLES: FRECUENCIAS Y PORCENTAJES PARA EL TOTAL DE LAS 6 PROVINCIAS: CONOCIMIENTOS, TENDENCIAS ACTITUDINALES Y PRACTICAS EN RELACION CON VIOLENCIA Y MALTRATO INFANTIL.
5.3.1. CONOCIMIENTOS SOBRE MALTRATO INFANTIL Y VIOLENCIA INTRA-FAMILIAR.
El test de conocimientos sobre violencia y maltrato se hizo con base en aquellos aspectos que conforman el conocimiento básico y elemental sobre el tema, dada la población (padres, madres de familia, docentes, comunidad en general, de estrato y nivel educativo medio de las provincias).
Se tuvieron en cuenta algunas de las informaciones derivadas de los procesos de capacitación y formación en violencia y maltrato, ya ejecutados tanto por la Secretaría de Salud como por la Secretaría de Educación y las derivadas de la conformación y consolidación de la Red Santandereana del Buen Trato.
El test aplicado se encuentra en el "Manual para facilitadores(as) del taller para recolección de información sobre violencia y maltrato en Santander", el cual fue entregado tanto a las dos Secretarías como a cada uno de los(as) facilitadores(as).
Aunque en el cálculo de puntajes de conocimiento se consideraron, en algunos casos, varias respuestas como correctas, para este análisis de los datos simples de frecuencias y porcentajes para el total de la muestra de las 6 provincias, sólo se considera como correcta la más precisa y completa de ellas.
La diferencia está en que, en el caso del puntaje individual, es válido suponer que la persona se encuentra en una etapa de su evolución y desarrollo hacia niveles de mayor precisión en sus conceptos respecto del tema y, por tanto, mientras la respuesta no sea falsa puede aceptarse como correcta si está incompleta (que es el caso en algunas de las preguntas ).
Para este punto del informe, dado que es el único lugar en el cual se da el resultado detallado de cada una de las preguntas, preferimos precisar el porcentaje exacto de personas con un conocimiento detallado, preciso y completo sobre los temas de violencia y maltrato.
Podría decirse entonces que aquí destacamos el porcentaje de personas con conocimientos exactos y precisos sobre los dos temas, mientras que en la parte en la cual se hagan los análisis de resultados comparativos por Provincia (cruces de variables) nos referiremos más al conocimiento en menor o mayor grado completo de la población, abordando el concepto de conocimiento con una mayor flexibilidad.
CONOCIMIENTOS SOBRE VIOLENCIA Y MALTRATO
|
PREGUNTA |
INCORRECTA |
|
1. Conducta Violenta es consecuencia de muchos fact.. |
5.2 |
|
2. La principal dificultad para la intervención de Ogs/ONG |
26.6 |
|
3. La violencia para que pueda clasificarse realmente... |
29.7 |
|
4. El maltrato para que pueda realmente clasificarse ... |
54.1 |
|
5. La violencia intra-familiar incluye |
22.4 |
|
6. El maltrato infantil incluye toda acción destructiva, dañ.. |
18.2 |
|
7. Se puede hablar de violencia sexual contra menores.... |
19.2 |
|
8. La posesión de armas o la facilidad de conseguirlas.... |
7.7. |
|
9. Maltrato psico-social: impedir manifestaciones de ... |
5.3 |
|
10. Maltrato psico-social: impedirle que haga lo que ... |
19.4 |
|
11. Maltrato psico-social: someterlo(a) a desnutrición |
4.4 |
|
12. Maltrato psico-social: impedirle acceso al colegio.. |
4.2 |
|
13. Maltrato psico-social: obligarle a trabajar o a pedir ... |
4.8 |
|
14. Maltrato verbal: hablarle a gritos o con groserías... |
3.2 |
|
15. Maltrato verbal: compararlo con animales... |
2.9 |
|
16. Maltrato verbal: decirle "nena", "hembrita" o ... |
3.9 |
|
17. Maltrato verbal: Ponerle apodos o sobrenombres |
2.3 |
|
18. Maltrato verbal: Contarle a alguien sus errores o ... |
10.3 |
|
19. Se puede hablar de violencia sexual contra la mujer.. |
11.0 |
|
20. Síntomas eventuales de violencia: pérdida de auto-... |
2.4 |
|
21. Síntomas eventuales de violencia: capacidad de ... |
37.5 |
|
22. Síntomas eventuales de violencia: fobias, miedos, ... |
4.4 |
|
23. Síntomas eventuales de violencia: Moretón, cicatriz... |
3.8 |
|
24. Síntomas eventuales de violencia: tartamudeo,... |
11.5 |
|
25. Destrezas protegen maltrato: ser grosero, agresivo,... |
6.7 |
|
26. Destrezas protegen maltrato: portar y manejar armas |
5.7 |
|
27. Destrezas protegen maltrato: Capacidad de resolver |
5.1 |
|
28. Destrezas protegen maltrato: Capacidad de negoci.. |
8.4 |
|
29. Destrezas protegen maltrato: Capacidad de encont.. |
3.0 |
|
30. La violencia y el maltrato producen... |
36.8 |
|
31. La violencia y el maltrato... |
43.5 |
|
32. En Colombia el tema de la violencia y el maltrato... |
79.2 |
En general los grupos de personas de los diversos estamentos de cada uno de los Municipios y Provincias de Santander tienen unos conocimientos relativamente buenos respecto de los temas de la violencia intra-familiar y el maltrato infantil. Los puntajes de esta variable fueron los que reflejaron una mejor situación para la población. Ello puede estar influenciado por el trabajo, de varios años, que han desarrollado las Secretarías de Educación y Salud, así como las organizaciones miembros de la red del Buen Trato de Santander.
Sin embargo, todavía quedan algunos puntos que bien vale considerar para futuras capacitaciones.
Las poblaciones tienen debilidades en sus conocimientos como las siguientes:
- Desconocimiento del gran número y contenido de las investigaciones, estudios, nacionales y regionales, así como de las evaluaciones de programas sobre la violencia y el maltrato. En el caso de Santander, con una Red que funciona relativamente bien, valdría la pena hacer una recopilación analítica de la investigación existente con el fin de darla a conocer a profesionales y personas interesadas y trabajando en el tema.
- Al hacer una clasificación del maltrato y/o las conductas maltratantes, especialmente en lo que se refiere a niños y niñas, solamente incluyen aquellas que dejan lesiones visibles y observables. Las conductas de descuido, desinterés y abandono de los menores no entran dentro de esta clasificación y, por tanto, queda así reforzado el maltrato verbal, psicológico y de omisión. Por otra parte, se reduce el maltrato infantil al que surge desde el hogar y desde la escuela solamente, no el que proviene de cualquier adulto, en cualquier lugar, contra cualquier menor de edad. La misma situación se presenta cuando se define la violencia y se pretenden clasificar las conductas como violentas o no: hay una tendencia a considerar violento solamente aquello que produce un daño que puede ser observado visualmente. La vulneración de los derechos personales, por ejemplo, no es visto como acto de violencia.
- Otra debilidad relativa a conocimientos tiene que ver con algunas ideas pre-concebidas respecto de la existencia de personas violentas: la población no es capaz de identificar y aceptar la agresividad como posibilidad y potencialidad de todos los seres humanos, producto del impulso de conservación y fuente de energía que permite el desarrollo y superación de las dificultades. Al respecto sería interesante la diferenciación entre la agresividad del ser humano, parte de su naturaleza, fuerza a canalizar en forma positiva y la violencia como forma disfuncional del manejo de dicha natural agresividad. Parece más fácil, y produce situaciones que fomentan y aumentan la posibilidad del maltrato, achacar la violencia o la conducta violenta a factores genéticos, físicos, irracionales, del azar o a unos pocos(as) y extraños "personajes" que son enfermos o locos. Esa fue más o menos la tendencia encontrada en la población encuestada.
- La idea de que violencia y maltrato producen siempre o aveces "ganancias" para algunas personas o para todas está bastante generalizada en la población. Esta respuesta es necesariamente producto de la misma situación que viven algunas personas en su cotidianidad, en la cual, aparentemente habría ganadores y perdedores de la violencia. Este "prejuicio", más que conocimiento debe ser revisado en los talleres formativos que ejecuten las entidades correspondientes pues es uno de los grandes reforzadores de la conducta violenta.
- Otro conocimiento errado generalizado que debe ser sometido a revisión es aquel según el cual la solución a la situación nacional de violencia está "por fuera" de las personas, instituciones, comunidades (en la Ley, la norma, la Policía). No se reconoce el papel personal y comunitario posible en el mejoramiento de las situaciones de violencia doméstica.
- El concepto de violencia intrafamiliar es limitado en porcentajes relativamente altos de la población participante en este estudio: se refiere solamente a la relación conyugal y de padre/madre- hijos. La violencia contra otros miembros de la familia (ancianos, hermanos, parientes) queda, aparentemente excluida en dicho concepto).
- Aunque el concepto amplio de violencia sexual contra menores es el más generalizado, subsisten aún, en algunos casos que llegan a más del 10%, conceptos ligando este hecho exclusivamente con la penetración anal o vaginal. Reflexiones, discusiones, confrontaciones y precisiones se hacen necesarias.
- La misma situación exactamente sucede con la conceptualización de violencia sexual contra la mujer: aunque predomina el concepto amplio, subsisten otros en los cuales se excluye lo que se llama popularmente el "deber conyugal" o el "tener relaciones sexuales forzada por el compañero". Vale la pena trabajar sobre este aspecto, no solamente con las mujeres sino con los esposos, compañeros y novios pues parece ser uno de los más conflictivos y problemáticos a nivel conyugal.
- Otras fallas en el conocimiento tienen que ver con la precisión respecto de los síntomas de la violencia vs los síntomas de la no violencia, factor importante especialmente para docentes y personal de salud, si se busca la existencia de herramientas protectores de la niñez y adolescencia dentro de la comunidad. Dado que tanto maltrato como violencia se asocian más generalizadamente con golpes, moretones y heridas observables visualmente en el cuerpo de la persona sometida, se dificultará la colaboración de las personas de la comunidad en la identificación de las otras formas de violencia. Igualmente puede caerse en el extremo contrario: suponer que todo aquello que implica corrección de la conducta de los menores o controles al relacionamiento entre las personas de la familia, constituye violencia o maltrato.
5.3.2. TENDENCIAS ACTITUDINALES EN RELACION CON LA VIOLENCIA y EL MALTRATO.
En el siguiente cuadro se resumen, en sólo dos grupos, las cinco respuestas del test de tendencias actitudinales: los porcentajes indican, entonces, la suma de aquellas dos respuestas que muestran una tendencia actitudinal hacia la violencia (mayor o menor) en el primer caso y la suma de aquellas dos que muestran una tendencia actitudinal hacia la no violencia o el pacifismo (mayor o menor) en el segundo caso.
|
|
TENDENCIA ACTITUDINAL VIOLENCIA |
TENDENCIA ACTITUD NO VIOLEN |
|
Más vale un cuerazo a tiempo... |
67.7 |
28.8 |
|
El abuso sexual familiar, aunque... |
13.2 |
83.3 |
|
La pechuga de pollo para el... |
15.3 |
78.5 |
|
Cuando el rabo quiere fuete... |
46.3 |
44.3 |
|
Los adultos(as) siempre son responsa... |
41.3 |
53.8 |
|
Es posible lograr obediencia y responsabil... |
14.0 |
82.5 |
|
Niño mimado y acariciado... |
22.3 |
71.9 |
|
En caso de necesidad: niños y niñas... |
33.0 |
60.6 |
|
Los métodos educativos del pasado... |
54.2 |
38.7 |
|
Los Maestros(as) están obligados(as)... |
6.8 |
90.1 |
|
Errar es humano... |
6.6 |
90.9 |
|
El diálogo es lo más eficiente... |
3.7 |
95.2 |
|
Porque te quiero... |
18.2 |
75.4 |
|
Haga lo que haga mi hijo o hija... |
35.5 |
65.3 |
|
La letra con sangre... |
13.2 |
82.0 |
|
Hay niños tan necios(as), tan.... |
25.7 |
68.4 |
|
Jovencita violada... |
11.1 |
83.0 |
|
La amenaza al hijo(a) con abandono... |
19.7 |
77.2 |
|
Padres, madres y docentes... |
5.3 |
92.4 |
|
Disciplina sin castigo... |
37.5 |
58.0 |
En orden descendente las actitudes que con mayor frecuencia pueden clasificarse como violentas y, las cuales, por lo tanto, entrarían a reforzar la práctica de la violencia y el maltrato a escala tanto familiar como escolar, son las siguientes:
- Valoración positiva del castigo físico como método efectivo tanto en la corrección de conductas "inadecuadas" o "inapropiadas" de niños, niñas y adolescentes, como en su uso como estímulo para aumentar los "logros". Porcentajes entre el 40 y el 70% de los participantes en los talleres de recolección de información tienen este tipo de valoraciones y confían en los antiguos métodos como los eficaces para los casos ya mencionados.
- Condicionalidad en la relación filial. Aunque en proporción menor (20-40%) que en el caso anterior, se aprecia, igualmente, una tendencia hacia la relación "manipulativa" entre padres-madres e hijos(as). Aparentemente, desde las tendencias actitudinales de sus padres, los niños(as), niñas y adolescentes santandereanos(as) no cuentan con la incondicionalidad en el amor y el apoyo de sus núcleos familiares. Este amor y este apoyo están relativamente condicionados a la respuesta (positiva o negativa) que el menor da a las expectativas, intereses y necesidades de su progenitor(a). Este punto es de fundamental importancia en la vivencia familiar y debe ser uno de los que se enfatice en las actividades de capacitación y formación, especialmente estás últimas, que surjan de los resultados de esta recolección de información. Su impacto está directamente sobre aspectos muy importantes del desarrollo personal (auto-estima, asertividad, toma de decisiones), los cuales afectan profundamente la actitud y comportamiento violentos.
- La respuesta relacionada con el trabajo de los(as) menores es preocupante: una tercera parte de las personas sujeto de esta recolección de información ven como normal el trabajo de menores, en caso de necesidad. Es este un punto delicado por cuanto forma parte de la cultura colombiana y deriva, en gran medida, de la imposibilidad efectiva de padres y madres para responder al cubrimiento total de los gastos familiares. Niños, niñas y adolescentes se han convertido en nuestro país, desde muy temprano, en fuente de ingresos para el hogar, lo cual ha afianzado y reforzado este tipo de actitudes. Desafortunadamente en este aspecto no basta con la promoción de actitudes y prácticas que respeten el Ser y quehacer de niñez y adolescencia: el país debe propiciar condiciones laborales, económicas y de servicios que favorezcan más a los(as) menores.
- En cuantías ligeramente inferiores a las de las categorías anteriores, se puede apreciar igualmente una falta de conciencia de los(as) adultos(as) sobre su responsabilidad en el cuidado cotidiano de los miembros(as) menores de la familia. Habría, aparentemente, una tendencia a suponer una maduración temprana en menores que les permite, por sí mismos, tomar las medidas necesarias para su auto.protección frente a los riesgos y peligros del día a día. Este tipo de tendencia actitudinal colabora con la violencia y el maltrato cuando estos se toman en sentido amplio, incluyendo las acciones y omisiones que tienen que ver con los derechos del menor, su protección de acuerdo con el nivel de desarrollo personal y la edad, el brindarle un ambiente que lo perciba, vea y exija como niño(a) y no como adulto(a) en miniatura, etc.
- Llama la atención ese 22% para el cual las manifestaciones y expresiones de amor, afecto y cariño tienen un efecto negativo sobre su posterior desarrollo. La cultura santandereana no parece tener muy claros los límites entre la expresión afectiva (totalmente necesaria para el equilibrado desarrollo socio-emocional del menor) y las manifestaciones o actuaciones de tipo emocional o afectivo que, por exceso, podrían terminar siendo una experiencia negativa o incluso nefasta para el futuro desarrollo del menor. Ante la duda, parecería ser que tanto padres, como madres y docentes prefieren pecar por exceso y no por defecto, al menos desde la categoría actitudinal. Talleres en este sentido serían un gran aporte.
- Aproximadamente un 10% a 15% de la población muestra actitudes violentas en aspectos como: la ubicación del menor en la familia en uno de los lugares de última prioridad. Estaría primero el bienestar del adulto (especialmente el padre de sexo masculino), incluso el de la madre y, al final de la lista, - si queda espacio- el menor.
- Se conservan, igualmente, actitudes muy prejuiciadas respecto de lo sexual. Para un 13% el abuso sexual pertenece al ámbito de lo privado, lugar donde nadie tiene derecho a entrometerse y para un 11% el abuso sexual en una mujer termina siendo algo "merecido" por ella. Tanto en el primer caso como en el segundo podría suponerse la existencia de residuos, en el contexto familiar, del derecho de pernada que tanto daño ha causado a generaciones de mujeres.
En síntesis, las tendencias actitudinales hacia violencia y maltrato en las seis provincias del Departamento de Santander constituyen uno de los puntos de "urgente intervención". Vale la pena anotar aquí que para obtener resultados en este terreno no se trata, de ninguna manera, de acciones educativas de tipo tradicional, sino de oportunidades de reflexión, intercambio, confrontación, de tipo muy vivencial que permitan "tocar" aquellos puntos muy arrraigados en el inconsciente de las personas.
Comparativamente con la categoría conocimientos, el trabajo sobre actitudes y tendencia actitudinales tendría prioridad. Como se dijo en párrafo anterior, puede apreciarse un relativo éxito de los programas de capacitación de las Secretarías de Salud y educación en cuanto al saber de las personas. Pero el saber no basta: la actitud, con todos sus componentes (emocionales, afectivos, valorativos) no puede ser dejada de lado: ella determina, en gran medida, el actuar final de las personas.
5.3.3. PRACTICAS EN LA CORRECCION DE MENORES.
En la definición y diseño del instrumento de recolección de información sobre prácticas de padres, madres y docentes para la corrección de los menores y adolescentes, se tomaron las siguientes decisiones, las cuales deben servir de referencia para la evaluación y análisis de los resultados:
- Con el objetivo de evitar el sesgo de la información, el conjunto de preguntas fue aplicado para dos situaciones diferentes: "la práctica de la persona consultada directamente (YO)" y "la práctica que usted ve en las personas de su comunidad (OTROS)".
- Tanto en sentido vertical como en sentido horizontal se pretendió hacer una especie de escala ascendente: las conductas de los niños(as) y adolescentes que se buscan corregir, se van haciendo más complejas, difíciles y "graves" a medida que se avanza en el cuestionario. De la misma manera, la respuesta que el adulto(a) da, en términos de práctica que utiliza para intentar corregir dicha conducta, va aumentando en cuanto a nivel, grado o dosis de violencia que contiene.
- Ello significa que en una situación hipotética ideal, frente al aumento de la "gravedad" de la acción del menor, se esperaría un aumento, igualmente, en la reacción del padre, madre o docente (no en términos de una mayor violencia en la situación hipotética ideal, sino de medidas más drásticas de apoyo, solicitud de ayuda o uso de recursos externos).
- Partiendo de la realidad de la violencia en la corrección de menores era de esperarse cierta consistencia entre gravedad de la acción y grado de violencia de la respuesta. No necesariamente fue esto lo que sucedió. Aparentemente padres, madres y docentes, en el mismo uso de la violencia se comportan de una forma inconsistente y desproporcionada. Su respuesta frente a acciones graves puede llegar a ser paralizante y frente a acciones sin importancia (derivadas del ser natural en los menores) reaccionan desmesuradamente.
Para la interpretación del cuadro siguiente vale la pena tener en cuenta entonces:
- En el grupo 1 se encuentran aquellas acciones de niños y niñas que no deberían de ninguna manera ser sancionadas pues son las lógicas dentro de su estado de desarrollo tanto intelectual como socio-psicológico-emocional.
- En el grupo 2 se ubican acciones que, aunque en su mayoría son también normales en niños y niñas, requieren de un control por parte de los padres pues podrían llegar a afectar el futuro desarrollo del menor, su relacionamiento con los demás y las oportunidades con que cuenta en la vida para posicionarse y tener un futuro.
- En el grupo 3 están aquellas acciones que ameritan medidas un poco más drásticas dado que involucran a otras personas y no se refieren a él o ella en su individualidad. El pasar por alto este tipo de conductas podría tener consecuencias muy negativas para su futuro. También se trata, mayormente, de conductas relacionadas de alguna manera con la violencia y el maltrato por parte de él o ella.
|
GRUPO 1 |
YO |
OTR |
GRUPO 2 |
YO |
OTR |
GRUPO 3 |
YO |
OTR |
|
Habla sin parar |
7.7 |
23.0 |
Incumple oficios |
9.7 |
31.0 |
Golpea a alguien |
8.3 |
22.3 |
|
Está inquiet / molest |
11.6 |
32.5 |
Pelea hermanos |
14.2 |
37.0 |
Hace robo pequeno |
7.2 |
24.3 |
|
Hace pilatuna |
20.1 |
40.2 |
Desobedece |
20.5 |
37.6 |
Hace robo grande |
|
27.3 |
|
Se ensucia ropa |
|
35.8 |
Saca malas notas |
9.5 |
30.4 |
Lesiona o daña otro |
8.6 |
28.7 |
|
Se dedica sólo jugar |
9.4 |
28.0 |
Pierde año escolar |
11.6 |
35.7 |
Embaraza o se emba |
|
22.8 |
|
Deja quemar comida |
|
31.0 |
Es groser malcriad |
21.0 |
39.5 |
Consume droga |
|
16.0 |
|
Deja quemar ropa |
8.9 |
31.0 |
Se emborracha |
|
|
|
|
|
- Respecto del significado de los números que aparecen en las casillas, se refieren al porcentaje de personas que dan una respuesta violenta (incluidos todos los rangos de las categorías de la violencia, las cuales serán detalladas en la parte donde se analicen los datos por Provincia y por otras variables). Dichos números cuantifican, por tanto, la respuesta violenta para cada una de las conductas de la columna de la izquierda.
- Bajo el "YO" se encuentra la respuesta del participante en el taller (donde estaría reconociendo su propia violencia en la respuesta). El o ella "responden" violentamente ante la conducta de su propio hijo, hija o alumno(a).
- Bajo el "OTROS" se encuentra la respuesta que el participante en el taller percibe en padres, madres y docentes de su comunidad. No es, por tanto, la práctica real de las personas, sino la práctica percibida por los y las participantes .
PRINCIPALES CONCLUSIONES RESPECTO DE PRACTICAS DE CORRECCION DE MENORES.
- Las personas ven más fácilmente la violencia en los demás que en sí mismas. Las diferencias porcentuales entre la primera (mínimo 7% y máximo 21% de respuesta violenta en su propio caso) y segunda columna (mínimo 16% y máximo 40% de respuesta violenta ven en "los otros") nos indican que perciben, en promedio, el doble de violencia en los demás padres y madres que en sí mismos(as). Observando la diferencia entre propia violencia y violencia percibida en las demás personas renglón por renglón se llega a diferencias mucho mayores, hasta de 4 veces entre una y otra.
- A nivel personal ("Yo") la mayor frecuencia de la reacción violenta se da en el Grupo 2 (acciones infantiles y adolescentes que, de no corregirse, podrían afectar el futuro desarrollo). Los niveles de respuesta violenta de las personas participantes en el taller de recolección de información, en este grupo, son bastante altos (entre 10 y 21% de los casos). Más adelante, cuando se analicen los puntajes resultantes (cruces de información) habrá una mayor precisión sobre el mayor o menor grado de dicha violencia).
- La segunda reacción violenta más generalizada se refiere al Grupo 1 (acciones normales y lógicas en el ser y quehacer infantil). Los porcentajes de personas que utilizan algún tipo de violencia en estos casos oscilan entre el 7 y el 20%, pero incluyen menos acciones (aparentemente no incluye violencia en casos como ensuciar la ropa o dejar quemar la comida; en este último caso puede ser debido a que niños, niñas y adolescentes no se ocupan de dicho menester). La acción que más frecuentemente genera violencia en adultos (20%) es cuando el(la) menor "hace una pilatuna", indicativo del desconocimiento e intolerancia frente a su desarrollo y la posible exagerada exigencia de padres frente a hijos.
- Llama la atención, en el caso del "Yo", el bajo porcentaje de padres, madres, docentes y comunidad en general que reacciona violentamente frente al Grupo 3, grupo en el cual se encuentran las conductas realmente preocupantes en el(la) menor, las cuales requieren, necesariamente medidas de apoyo, corrección y/o respuesta paterna/materna. Pueden observarse, en este caso, algunos puntos interesantes: ninguna de las 790 personas reconoce haber vivido (o haber reaccionado con algún grado de violencia) por hechos como robos grandes, embarazo o consumo de droga. De otro lado, llama la atención la dicotomía (para el menor) de obtener en el 20% de los casos una respuesta violenta de su familia por una pilatuna y sólo en el 8% el mismo tipo de respuesta cuando golpea o produce un daño, lesión en otra persona. En el taller para facilitadores, frente al mismo resultado, estos(as) comentaron que, en general, la cultura santandereana "premia" o "no sanciona" la lesión "al otro", la cual es vista como una expresión de fuerza, poder y de "ser macho".
- En el caso de la violencia percibida por el sujeto de la recolección respecto de "los otros", los resultados son similares (con la diferencia ya destacada de la inclusión de mayores porcentajes de casos en cada uno de los tipos de reacción violenta).
- Se mantiene la misma distribución del caso anterior: se percibe una mayor frecuencia de reacción violenta adulta frente a las conductas infantiles y adolescentes pertenecientes al Grupo 2 (promedio de 35% de los casos), que frente a aquellas que provienen del Grupo 1 (31%9) y del Grupo 3 (23%). Estos datos estarían reforzando de alguna manera la poca claridad de la población adulta en relación con un orden de gravedad de las conductas de menores y la equivalente, justa o adecuada reacción correctiva.
- Habría, en general, una alta dosis de intolerancia con respecto a lo que es normal, lógico y previsible en la conducta de los menores. Y, por tanto, una sobre-exigencia en esta edad que podría interpretarse, en parte, como una consecuencia del relacionarse con él y ella como si fueran "adultos en miniatura".
- El orden de prioridades en la corrección de menores cambia notoriamente en relación con el establecido para la investigación. De acuerdo con los resultados de los porcentajes, ordenados de mayor a menor, la gravedad de las conductas infantiles tendría el siguiente orden desde el punto de vista del adulto:
|
EN RELACION CON EL MI MISMO(YO) |
EN RELACION CON LOS OTROS |
|
Es grosero(a)-malcriado(a) |
Hace una pilatuna |
|
Desobedece |
Es grosero(a)- malcriado(a) |
|
Hace una pilatuna |
Desobedece |
|
Pelea con hermanos(as) |
Pelea con hermanos(as) |
|
Está inquieto(a)- molesto(a) |
Se ensucia la ropa |
|
Pierde el año escolar |
Pierde el año escolar |
|
Incumple oficios |
Está inquieto(a)- molesto(a) |
|
Saca malas notas |
Deja quemar la comida |
|
Se dedica sólo a jugar |
Deja quemar la ropa |
|
Deja quemar la ropa |
Incumple oficios |
|
Lesiona o daña a otro |
Saca malas notas |
|
Golpea a alguien |
Lesiona o daña a otro |
|
Habla sin parar |
Se dedica solo a jugar |
|
Hace un robo pequeño |
Hace un robo grande |
|
|
Hace un robo pequeño |
|
|
Habla sin parar |
|
|
Embaraza o se embaraza |
|
|
Golpea a alguien |
|
|
Consume droga |
Otra interpretación que puede darse a esta contradicción es la siguiente: padres y madres están acostumbrados a responder con algún nivel de violencia frente a lo cotidiano, pero ante hechos de una gravedad mayor no saben qué hacer o recurren a alguna ayuda o asesoría que impide la concreción del desconcierto en violencia.
- Sea cual sea el caso, lo importante, frente a estos datos es la necesidad de promover un mejor discernimiento en padres, madres y docentes respecto tanto del tipo de reacción pertinente frente a la diversa gravedad de la conducta que se quiere corregir, como de la dosis de dicha reacción. Sería importante, igualmente, promover un mayor conocimiento respecto de proceso evolutivo de desarrollo (físico, intelectual, afectivo, social y ético) a lo largo de la vida y sus diversas etapas, conocimiento que permitirá un mayor ajuste de la cotidianidad, de las responsabilidades asignadas y de las expectativa adultas frente a las conductas de menores.
- Resulta una experiencia de vida poco positiva y bastante "limitadora" de las propias posibilidades de desarrollo y crecimiento la situación de incoherencia y desproporción entre el acto y la reacción paterna/materna frente a éste. Problemas como disminución de la auto-estima, inseguridad, temores infundados y fobias, son previsibles para el futuro de estos niños y niñas. A nivel general están aprendiendo comportamientos frente al maltrato y la violencia que, muy probablemente, mantendrán en sus propias vidas de adultos(as).
VOLVER A PAGINA PRINCIPAL
VOLVER A LA PAGINA DE METODOLOGIA