FUENTE: EL ESPECTADOR -   www.elespectador.com
 

Niños, los más afectados en accidentes caseros

La Secretaría de Salud Distrital señaló que en promedio, se presentan al menos nueve mil accidentes caseros al año en la ciudad, en los cuales las víctimas son principalmente los niños

Miércoles 16 de enero de 2008

Según el secretario de salud encargado, Jose Fernando Martínez, los niños son los más afectados. "Cuando montan en bicicletas o juegan dentro de la casa, se caen y sufren golpes severos. También se presentan accidentes en la cocina, donde son frecuentes las heridas con armas cortopunzantes como cuchillos o tijeras", explicó el funcionario.


Así mismo, Martínez aseveró que al año se presentan alrededor de 600 casos por quemaduras con líquidos calientes, en especial, en menores de corta edad o en adultos mayores de 70 años.

Ante tal situación, el organismo Distrital recomendó a los padres de familia estar alertas y tener en constante cuidado a sus hijos, incluso cuando se encuentran en su casa, ante los evidentes peligros que se presentan en el interior de la misma.

 

En 2007 hubo 107 casos de intoxicación por inhalación de gas

Ante las emergencias por intoxicación, en la mayoría de los casos por inhalación de gas natural, el Distrito lanzó una campaña en la cual les recuerda a los ciudadanos cómo prevenir los incidentes.

 

lunes, 14 de enero de 2008

Según estadísticas del Centro Regulador de Urgencias y Emergencias – CRUE de la Secretaría Distrital de Salud, en el año 2006, se realizaron 236 traslados de pacientes, intoxicados por monóxido de carbono de los cuales 116 se produjeron por incendios, seguidos por 65 casos por gas domiciliario y el resto a humo por diferentes causas. La mayoría de las intoxicaciones se presentaron en las temporadas más frías y lluviosas del año, esto es, durante los meses de enero, julio, agosto y diciembre. 

Para el año 2007 el sistema de vigilancia epidemiológica – SIVIGILA del Distrito Capital, reportó 107 casos  por intoxicaciones con gas natural, gas propano, gas domiciliario, y gases inhalados por incendio,  que fueron  atendidos  en  los diferentes centros hospitalarios de la ciudad.

Intoxicación

El monóxido de carbono (CO) es un gas tóxico, inoloro, incoloro de extrema peligrosidad, que puede causar súbitamente una enfermedad y/o la muerte.

Se produce por la combustión incompleta de diferentes combustibles fósiles como el carbón, el gas propano, el gas natural, la gasolina, entre otros y también por la combustión incompleta de productos vegetales como madera, papel, maíz, caña de azúcar, entre otros.

En este sentido, en la vida cotidiana se pueden encontrar diferentes fuentes de producción de monóxido de carbono - CO, como por ejemplo, los calentadores de paso a gas, estufas, calentadores, motores de los vehículos, en los incendios, el humo del tabaco o en determinados procesos industriales. 

Suele ser difícil decir si alguien está envenenado con CO, ya que los síntomas pueden parecerse a los de otras enfermedades. Las personas que están dormidas o intoxicadas pueden morir de envenenamiento por CO antes de presentar síntomas

Síntomas del envenenamiento con Monóxido de Carbono


• A niveles  altos o moderados, el CO puede causar dolores de cabeza, mareos, confusión mental, náusea o desmayos, pero puede causar la muerte si estos niveles, aunque moderados, se respiran durante un tiempo prolongado.

• A bajos niveles, el CO puede causar falta de aliento, náuseas, mareos ligeros y causar graves consecuencias a  la salud
¿Qué hacer si hay síntomas de envenenamiento con CO?
• Diríjase  inmediatamente a un lugar abierto y ventilado. Abra las puertas y ventanas, apague los aparatos que utilizan combustibles.

• Avise a la línea 123 acerca del caso y de ser posible acuda a un centro de salud e informe al médico que sospecha  de envenenamiento con CO. El envenenamiento con CO puede diagnosticarse con una prueba de sangre hecha inmediatamente después de haber estado expuesto al contaminante.

• No ingiera  alimentos o bebidas, por el riesgo de broncoaspiración.

Sugerencias para la prevención de intoxicación por monóxido de carbono

En hogares:


• No queme elementos en una estufa o chimenea que no esté ventilada
• No encienda un gasodoméstico en un espacio cerrado
• No obstruya las rejillas y límpielas periódicamente, ya que la ventilación permanente es importante
• No obstruya ni retire los ductos de salida de gases
• No permita la instalación de gasodomésticos en baños, armarios o cuartos.
• Para el mantenimiento anual y/o  modificación de  instalaciones de gas contrate siempre una empresa certificada

En vehículos:

• No encienda su auto en un garaje cerrado
• Realice mantenimiento preventivo al vehículo en especial antes de viajes.
• Mantenga una adecuada sincronización del vehiculo y la limpieza de filtros y ductos de escape.
• Cuando el vehículo esté en marcha, abra las ventanas periódicamente.
• No duerma en el interior del vehiculo  estacionado con el motor prendido.
• No fume dentro de los vehículos ya que se aumenta la contaminación del aire.

 

 

Aumenta el número de denuncias de ataques sexuales en Bogotá Al acecho del violador

La violación de una mujer en cercanías de Chía la semana anterior, pone de nuevo sobre el tapete un tema cada vez más preocupante y doloroso. Redacción Bogotá

 Según cifras del ICBF, el 70 por ciento de las violaciones a menores se producen en sus hogares.
 

sábado, 12 de enero de 2008

Pocas veces la Policía Nacional fue tan efectiva como la semana pasada, cuando más de 130 agentes persiguieron y acorralaron a los autores de un atraco carnal contra cuatro jóvenes en inmediaciones del cerro de La Valvanera, al norte de Bogotá. El caso, denunciado por las víctimas, aterrorizó una vez más a la ciudadanía. El jueves, sobre las seis de la tarde, los cuatro sospechosos fueron condenados en primera instancia a 20 años de prisión, luego de haberse declarado culpables.

La historia fue conocida por los medios de comunicación el mismo día de los hechos. Una de las ultrajadas llamó de su celular a sus familiares, y éstos, a su vez, se comunicaron con una emisora de radio. Luego todo fue indignación, odio, rabia e impotencia. Las cifras comenzaron a aparecer, crudas y dolorosas. Durante el último año, las violaciones contra menores de edad se multiplicaron. Si en 2006, 1.077 niñas menores de 14 años habían denunciado que alguien las había violentado sexualmente, en 2007 fueron 2.169.

El acceso carnal violento contra mujeres en números absolutos evidenció que en 2006 hubo 5.582 denuncias. Un año más tarde, la cifra era de 5.837. En cuanto a los hombres, los casos también aumentaron, de 1.034 a 1.060, aunque en una y otra variable habrá que considerar, como lo explica la teniente Tatiana Castillo, “que puede ocurrir que lo que haya crecido sean las denuncias y no las violaciones. Hoy las víctimas se atreven más que antes, pues saben que se encuentran más protegidas”.

Este cambio de actitud, según la psicóloga Diana de Suárez, se debe a un cambio de comportamiento general de los adultos con respecto a los menores, y sobre todo, a las víctimas. “Antes no se les creía, o no era conveniente creerles, pues la mayor parte de los violadores son conocidos, y de éstos, muchísimos son familiares”. Según datos del ICBF, el 80 por ciento de los abusadores son cercanos a los niños —padrastro, 21%; papá, 13%; conocido, 10%; tío, 6%; abuelo, 6%; primo, 8%; hermano, 5%; familiar que cuida al menor, 4%, y amigo, 3%—. Por otra parte, siete de cada 10 delitos de este tipo son cometidos en la casa del menor.

El cambio de actitud también es atribuido a un mayor conocimiento del problema, que ha encontrado especial eco en los medios de comunicación, el Congreso, las organizaciones sociales y los jueces, entre otras razones porque cada día no sólo más casos salen a la luz, sino porque hay más evidencia psiquiátrica en el sentido de que los abusadores sexuales son un peligro para la sociedad porque la mayoría no tiene rehabilitación. “Está demostrado que en la edad adulta es imposible que un pederasta se regenere, de manera que en la vida puede abusar de más de tres mil niños —sostiene la psiquiatra Isabel Cuadros—. La recuperación sólo es posible si el problema es tratado durante la adolescencia”.