Octubre 5 de 2007
Sexo: ¡que sea un motivo!
Científicos estadounidenses determinaron a través
de una encuesta cuáles son las razones más comunes para tener sexo. Hay unas
sorprendentes.
FUENTE: www.eltiempo.com.co (Revista Carrusel)
Cuando de sexo se trata, todos opinamos una gran cantidad.
Buenos en la cama o no, hasta se sienten verdaderas autoridades en el tema. Lo
que no podemos negar es que la sexualidad es un aspecto fundamental del ser
humano, así para algunos siga siendo un tabú.
Como también es cierto que jamás nos cansaremos de hablar del tema. Hoy más que
nunca con tanta liberación sexual, de parte y parte, el tema se ha ampliado al
punto de que ya no es extraño que el cómo se haya popularizado tanto.
¿Cómo mejorar?, ¿cómo complacer a mi
pareja?, ¿cómo no dárselo?,
¿cómo se
usa ese aparato?, ¿cómo disfrutarlo sin contarle a mis
amigos? Pero casi nadie
se pregunta el porqué. ¿Por qué lo hacemos?
¿Por qué nos gusta? ¿Por qué
repetir con la misma persona? ¿Por qué los hombres
pensamos en ello
gran parte del día? Sexo, sí, pero ¿Por qué?
Pues en los últimos 5 años mientras que la mayoría lleva rato dedicándole
tiempo al cómo, la Universidad de Texas, por medio de sus investigadores Cindy
M. Meston y David M. Buss, ha llevado a cabo y por financiación propia un
estudio que por fin resuelve la incógnita y nos ayuda a determinar el porqué.
Los resultados que arrojaron dichos estudios, aparecieron publicados en la
revista 'Archivos de conducta sexual', y en poco tiempo se han convertido en lo
que muchos consideran la clasificación más completa sobre motivación sexual
jamás recopilada en la historia.
Olvídense de Kinsey, el denominado Dr. del sexo. 1.549 personas, hombres y
mujeres entre los 17 y los 52 años, dieron como resultado 237 originales y
creativas razones que van desde las más espirituales hasta las más vengativas.
En otras palabras, 237 reveladoras y honestas razones para entender por qué
tenemos relaciones sexuales.
Lo curioso es que lo que comenzó como un estudio con fines de prevención,
para evitar tal vez enfermedades de transmisión sexual o embarazos no deseados,
por ejemplo, a juzgar por las respuestas, terminó siendo más bien una especie
de campaña de promoción. Algo así como: "Cualquier motivo es bueno para
fornicar".
Cuestión de resultados
Los resultados fueron tan alarmantes que el mismo autor, el Dr. Buss, quedó
sorprendido por lo variadas y maquiavélicas de algunas de las respuestas, y
dijo literalmente "No puedo creer la riqueza en psicología sexual que he
encontrado".
Lo que no entiendo bien es de qué se aterra si en universidad que se respete el
nivel de testosterona y estrógeno suele ser extremadamente alto y solo lo calma
un tiempo después, ninguna campaña: el matrimonio.
El estudio, además, logró controvertir varios estereotipos del comportamiento
de hombres y mujeres preestablecidos en cuanto al sexo. Los hombres resultamos
utilizando más el sexo que las mujeres para obtener estatus o recursos,
regalos, aumentos, mejor reputación, reconocimiento, etc.
Él mismo, también logró desmitificar la vieja teoría de que los hombres lo
hacíamos por físico placer mientras que las mujeres lo hacían solo por
amor. Bueno, y muchas veces también por deber.
En ambos casos, la motivación número uno, y por gran margen, fue la atracción.
Con ello se demostró ampliamente que nuestro gusto por el sexo consiste más en
el deseo por el cuerpo que en una verdadera conexión con el corazón.
Es más, somos tan similares, que 20 de las 25 respuestas más populares fueron
iguales tanto para hombres como para mujeres.
La mayoría de nosotros no necesita realmente de un estudio para averiguar las
razones por las que queremos tener sexo. Nos gusta y ya. De hecho, para mí
éstas siempre han sido las mismas tres: a.) por placer, b.) por fines
reproductivos o c.) por dinero.
Por esto considero que éstas deberían ser catalogadas más como motivaciones,
que como razones. Y aunque la mayoría piensa que las motivaciones son obvias y
pocas, este estudio demuestra lo contrario, dejando tras de sí una larga y
compleja lista de motivos.
Otros, estoy seguro, sí lo habrán meditado, pero se hacen los de la vista gorda
y no quieren complicarse la vida pensando demasiado en qué estará pasando por
la cabeza de la otra persona. Quieren sexo y ya. Si usted es uno de ellos, deje
de leer inmediatamente este artículo. No le conviene.
Sin más preámbulo los dejo, entonces, con la mejor selección de
respuestas de este estudio. Gracias al mismo descubrirá de repente que en
muchos casos un dolor de cabeza no es una excusa para no hacerlo, sino más bien
una motivación.
Que a veces a algunos el frío o el aburrimiento en vez de apagarlos, los
"prende". Que en algunos casos, otros simplemente lo hacen porque no
tuvieron tiempo para ir al gimnasio y querían quemar calorías.
Palabras más, palabras menos, si siempre creyó que lo correcto era pensar (y
decir públicamente) que lo hacía tan sólo por amor, sepa, tras éste revelador
estudio, que no está solo. Ni sola. Sus motivaciones, muchas de ellas secretas,
han sido expuestas a la luz pública y, de alguna extraña manera validadas.
Es decir, para que no se siga sintiendo como una ninfómana, no
se preocupe. Casi 2.000 universitarios en el estado de Texas lo hicieron
por lo mismo o, incluso, por menos. A continuación, siéntase libre de marcar
con una X, los motivos con los cuales usted se siente identificado/ a.
No hay una sola respuesta correcta, pueden marcar varias o todas las
anteriores. Si se le ocurren otros escriba a la revista Carrusel carrusel@eltiempo.com.co
y comparta con nosotros sus opiniones. No me extrañaría con lo creativos que
somos los colombianos que encontráramos al menos otros 500 motivos.
Yo por ahora le agrego uno más a la lista: "Porque quería escribir una
columna de sexo".
¿Por qué ha tenido sexo?
(Lo
que contestaron. Una compilación)
1. Fue en el calor del momento.
2. Estaba aburrido/a.
3. Para cambiar el tema de conversación.
4. Quería reconciliarme tras una pelea.
5. Quería estar menos agresivo/a.
6. Estaba borracho/a.
7. Quería demostrarle a mi pareja que la amaba.
8. La persona era famosa y quería poder contarlo después a mis amigos.
9. Quería que la persona me amara.
10. Quería tener un hijo.
11. Quería causarle celos a otra persona.
12. Estaba cansada/o de ser virgen.
13. Estaba casada/o y pensé que era una obligación.
14. Era más fácil seguir que parar.
15. Tenía curiosidad de cómo era esa persona en la cama.
16. Quería terminar mi relación.
17. Quería vengarme de esa persona.
18. No había tenido relaciones en un rato largo.
19. La persona me daba lástima.
20. Quería sentirme joven.
21. Quería manipular a la persona para que hiciera algo por mí.
22. Estaba tratando de olvidar a mi pareja anterior.
23. Quería reafirmar mi orientación sexual.
24. Era la única forma de que mi pareja pasara tiempo conmigo.
25. Me sentía culpable de haberle puesto los cachos.
26. Quería incrementar mi número de parejas y ser popular.
27. La persona estaba demasiado sexi para rechazarla.
28. Me ayudaba a dormir.
29. Tenía ganas de celebrar.
30. Estaba furiosa/o con mi pareja así que me acosté con otro/a. 31. Alguien me
dio dinero por hacerlo.
32. Me parecía que era buen ejercicio y quería quemar calorías.
33. Por una apuesta.
34. Tenía frío.
35. Quería un orgasmo.
36. Quería conseguir un trabajo.
37. Quería volver a darle pasión a mi relación.
38. Tenía rabia y quería contagiar a otra persona mi enfermedad
de transmisión sexual. (¡Pilas!)
39. Quería que se me quitara el dolor de cabeza.
40. Quería darle las gracias a esa persona.
41. Quería aliviar mis cólicos menstruales.
42. Alguien me dijo que esta persona era buena en la cama.
43. Una película erótica me excitó.
44. La persona con quien lo hice besaba increíble.
45. Porque estaba estresado/a.
Por Maurizio Mancini