FUENTE:  www.eltiempo.com.co 

Septiembre 15 de 2007

En su punto más elevado está la guerra entre productores de medicamentos para la impotencia

Las pastillas genéricas dominan el mercado.

En Paloquemao, Gineth Chaparro prepara un coctel al que le echan un cangrejo.

En el país, 36 laboratorios disputan un negocio que movió de julio de 2006 a julio de este año $38.636 millones, $21.000 millones más que hace 5 años. Bebedizos y plantas tambien buscan su tajada.

Las ventas de pastillas para la disfunción eréctil siguen tan disparadas que el Dane las va a incluir en la canasta familiar.

Al año se comercializan cerca de 8 millones de pastillas en Colombia, es decir, se venden 15 cada minuto, de las 73 presentaciones autorizadas por el Invima con el principio activo del sildenafil, el mismo del Viagra; del vardenafilo, de Levitra, de Bayer, y del taladafilo, de Cialis, de Lilly.

Los dependientes de las farmacias dicen que la gente ha perdido la pena para pedir las pastillas, que van desde los 2.100 pesos a los 95 mil. Un empleado de una droguería del Nicolás de Federmán, un barrio estrato 5 de Bogotá, dice que todos los viernes va sagradamente un viejito a comprar su pastilla, mientras otro dependiente de una droguería del centro cuenta que la mayoría de sus clientes se pierden en las residencias de la décima.

La situación ha llegado al punto que existen marcas que ofrecen promociones de pague una y lleve dos cajas; y otra que le da una dosis gratis a la persona que lleve una caja vacía de su producto.

Para el urólogo Alejandro Fernández, que atiende a 20 pacientes semanales por disfunción, las ventas obedecen a que así como aumentan las consultas, también crecen los compradores que no las necesitan y las adquieren sin fórmula para tener un mejor rendimiento sexual.

Con cangrejo triturado

Pero la gran variedad de medicamentos no satisfacen el apetito de los impotentes, que buscan ayudas en bebedizos y plantas para lograr el milagro, aunque los médicos no les dan ninguna credibilidad a estas pócimas.

"Todo eso es carreta, la disfunción es un problema cardiovascular o situacional, es decir, mental", dice Fernández.

Pero eso no parece importarles a los visitantes de la plaza de mercado de Paloquemao, que van a un local, en la sección de pescado, en el que además de ofrecer cocteles de camarones, ostras, almejas, con salsa de tomate, se vende el 'Berraquillo'.

Gineth Andrea Chaparro lo prepara desde hace tres meses con las instrucciones que le dio su jefe. Vale 5.600. Le echa vino J y C, miel, Kola Granulada, leche, jugo de borojó, sabajón, Brandy, ostras y el toque mágico es un cangrejo que captura vivo con unas pinzas y lo mete al final en la licuadora, que prende sin remordimiento.

Chaparro pone un colador y les sirve a sus clientes el 'Berraquillo' en una copa de helado, con una servilleta y una pastilla roja que dice que es vitamina. "Vienen viejitos, dicen que es bueno, pero no puedo asegurar que sirva porque nunca lo he probado", comenta la joven, que vende unos 10 en la mañana.

Los que creen más en lo natural van a la plaza de mercado Samper Mendoza, en la zona, donde todas las mañanas llegan los 'tolimas', unos vendedores de hierbas, con su cargamento de ítamo real (planta recomendada para los impotentes, y ya se consigue hasta envasada).

Janet Porras, que atiende en uno de los puestos de la plaza y que creció entre matas, dice que cuando llega el camión con el ítamo tiene que luchar con sus compañeras de plaza para quedarse con un buen paquete porque es escaso.

Ella lo vende por manojos a 2.000, 3.000 ó 4.000 pesos. "Vienen adultos y hasta jóvenes a buscarlo. Eso se cocina y se toma el agua una vez al día. No hace efecto de inmediato, pero con varios días de estar tomándolo le sirve. Además, ayuda a para la migraña".

El producto también se consigue de páramo, que venden a 20.000 pesos en Paloquemao y preparado en jarabe, a 3.000 pesos. "El más efectivo es el del páramo. Eso se echa un poquito y surte efecto. El de la pócima viene rebajado", dice Briyit, una vendedora de hierbas.

Janet y Briyt aseguran que las plantas siguen vigentes pese al boom de las pastillas y sus ventas están aumentando. Janet asegura que a sus clientes les sirve, pues siempre vuelven con una sonrisa. "Vienen hasta las mujeres de la vida alegre para darles a sus clientes".

Ayuda con una 'bomba'

Los impotentes también buscan productos para ayudarse en los sex shop, donde preguntan a diario por las bombas de vacío para la erección. En Kamasutra, una tienda de la Zona Rosa, de Bogotá, Gregorio Mejía, su propietario, vende unas dos o tres bombas semanales, que pueden costar entre 70 mil y 180 mil pesos. Son unos aparatos de plástico importados de Estados Unidos en los que se mete el pene, se asegura con un anillo, y con una pera se llena de aire para obtener un mayor flujo sanguíneo.

"Sirve para ayudar a las persona a tener una erección y para el alargamiento del pene", dice Mejía, que asegura que aunque el rey de las ventas siguen siendo el consolador y la lencería, los clientes preguntan por estas ayudas para sus problemas sexuales. "Nuestro público es de estrato 5 y 6, personas mayores de 35 años. La gente ya habla más normal del sexo y no teme a preguntar y comprar", dice.

Tratamiento alternativos

Hasta se utilizan las agujas chinas

Las agujas, usadas en la medicina china, sirven para enfrentar la disfunción eréctil.

Javier Suárez, médico cirujano, con postgrado en acupuntura y especialista en seguridad social, dice que en la literatura china existen referencias a tratamientos para esta enfermedad y que actualmente los aplica en su consultorio.

"El tratamiento consiste en poner agujas en ciertos sitios específicos, como en el área genital, las piernas, las manos, la espalda. También se hace estimulación a través de los dedos en otras zonas", dice Suárez, que asegura que cada vez más la gente está más abierta a este tipo de consultas y que la mitad de sus pacientes mayores de 50 años tienen problemas de este tipo.

Suárez dice que la sexualidad es tan importante para la vida del ser humano que es por eso que la gente se gasta millones de pesos buscando ayuda. "Pero no hay nada milagroso, todo radica en llevar una vida sana".

Hipnosis para levantar la mente

La hipnosis es una alternativa para las personas cuyo problema es de origen sicológico.

El doctor Ricardo López, hipnoterapéuta que ofrece sus servicios por avisos de periódico, dice que no solo se pueden tratar estos problemas con medicamentos y que práctica una técnica que se llama 'entrenamientos pedagógicos basados en hipnosis', que consisten en que el paciente se acuesta en un diván y se relaja, mientras le induce una información en el inconsciente.

La terapias, que cuestan cada una 30 mil pesos, hace, según el médico, que el paciente genere un autocontrol, tenga concentración y maneje su ansiedad.

"La efectividad del tratamiento es buena, pero no con todas las personas. Algunas tienen resistencias", dice López, que asegura que ha tenido pacientes de 20 años, que tienen bloqueos. "La educación sexual, la represión, que se adquiere en la sociedad, pueden ser las causas".

El caso de un hombre deseperado

Carlos*, un comerciante, de 54 años, fue a comienzos de año al urólogo y le confesó que ya no podía tener una buena erección.
"Me pongo tenso y en el momento de hacer la cuestión, se me agacha. El médico me dijo que desde que no estuviera tomando droga para la tensión arterial ni para el corazón no había problema
y que me tomara una pastilla", confiesa.

El comerciante, casado, comenzó a comprar pastillas para la disfunción, pero ha sufrido náuseas y dolores de cabeza.

"Aunque pasé bien con la pastilla, prefiero buscar otros remedios.
A veces me tomo unos cocteles con Kola Granulada y compré Omega 3", dice el hombre, que entró gracias a los problemas en su sistema circulatorio al ejército de impotentes, que están copando las agendas de urólogos, sicólogos, hipnoterapeutas y hasta acupunturistas y que visitan a diario farmacias, sex shop y plazas de mercado en busca de una cura milagrosa.

*Nombre cambiado

LUIS ALBERTO MIÑO RUEDA
SUBEDITOR DE REPORTAJES