Octubre 13 de 2006

El 85 por ciento de las madres colombianas tiene origen indígena.

FUENTE: www.eltiempo.com.co

Con motivo del 12 de octubre, más de 500 indígenas de la comunidad Motilón Barí (N. de Santander) realizaron una audiencia pública para exigir respeto a sus raíces étnicas y a sus territorios.

El genetista Emilio Yunis presenta los resultados de sus últimos estudios.

El Día de la Raza, que se celebra este puente festivo, no goza de mucha popularidad. Los genocidios, desde el exterminio de las culturas precolombinas hasta la matanza de tutsis en Ruanda, pasando por el Holocausto judío, han hecho que hablar de razas no sea políticamente correcto.

España, por ejemplo, que instituyó esta efeméride a finales del siglo XIX para conmemorar el Descubrimiento de América (12 de octubre de 1492), le cambió el nombre por el de Fiesta de la Hispanidad en 1981. Hoy es la Fiesta Nacional de ese país.

La Real Academia Española hizo lo propio: en la última versión de su diccionario eliminó la acepción que se refería a las razas humanas.

Pero más allá de los regates verbales al concepto de raza, lo cierto es que cada pueblo tiene una composición biológica que lo caracteriza y lo diferencia de otros, y los colombianos no son la excepción.

Siempre se ha enseñado que la gente de este país es el resultado de la mezcla de genes indígenas, negros y europeos, con predominancia de estos últimos.

Sin embargo, el último estudio liderado por el genetista Emilio Yunis, que se ocupa exclusivamente de la carga genética transmitida por las mujeres colombianas, concluye que el rastro amerindio predomina en todas las regiones de Colombia, "con un promedio general de 85,5 por ciento".

El médico sincelejano y su hijo Juan José, con la ayuda técnica de otros tres especialistas, analizaron 1.522 muestras de ADN mitocondrial tomadas de manera aleatoria en diferentes regiones.
A diferencia del ADN genómico, producto de la mezcla de los genes maternos y paternos, el mitocondrial se hereda exclusivamente de la madre.

Paralelamente, iniciaron una investigación sobre el cromosoma Y -que se transmite de padres a hijos varones-, cuyos resultados no han sido sistematizados. Una pesquisa similar, practicada en Asia hace tres años, permitió concluir que 16 millones de hombres de ese continente tienen el mismo cromosoma Y, probablemente transmitido por el emperador Genghis Khan.

"Los resultados finales revelarán que, en las diferentes divisiones políticas del país, el cromosoma Y que predomina sigue siendo el de las poblaciones españolas más vinculadas con la colonización, en tanto que las progenitoras tienen, mayoritariamente, las mitocondrias de la población amerindia", adelanta Yunis.

Por lo pronto, dice, la preponderancia indígena en la carga genética de las madres colombianas echa por tierra muchos mitos: "Por ejemplo, el del origen judío de la población antioqueña y el del origen alemán de los santandereanos".

De la raza al racismo

¿Contradice todo esto la Estructura genética de la población colombiana publicada por el propio Yunis en 1992, con motivo del quinto centenario del Descubrimiento?

Ese estudio, para el que se usaron cerca de 80.000 muestras de los 22 grupos sanguíneos conocidos, encontró que en Colombia predomina el componente caucásico (blanco), que oscila entre el 28 por ciento, en la costa del Pacífico, hasta el 68 por ciento de los Llanos Orientales, pasando por el 66 por ciento de la región andina (ver mapa).

Para Yunis, los dos estudios son complementarios. El de la década pasada, que analizó el ADN genómico, evidenciaría que Colombia regionalizó el tema de la raza mediante un mestizaje "selectivo, discriminador hasta el punto de tener regiones negras (Chocó y San Andrés), de predominio caucásico (la zona andina, sobre todo Antioquia y los santanderes) o indígenas (Cauca y Nariño), en lugar de zonas más homogéneas".

En el caso de la investigación sobre ADN mitocondrial y cromosoma Y, argumenta, lo que gana sustento científico es el hecho histórico de la escasa inmigración que ha recibido el país.

"Como en nuestras épocas colonial y republicana se obstaculizó la llegada de extranjeros y extranjeras, nuestras madres siguen siendo indígenas. Por otro lado, el cromosoma Y mostrará que nuestros padres descienden mayoritariamente de españoles, y que la persistencia de genes de otras regiones del mundo (alemanes, árabes o asiáticos, por ejemplo) es prácticamente nula", concluye.

BERNARDO BEJARANO G.
REDACTOR DE EL TIEMPO

¿Paisas y santandereanos vienen de los judíos?

Emilio Yunis Turbay

El director de esta investigación asegura que su análisis sobre el ADN mitocondrial "echa por tierra muchos mitos: el origen judío de la población antioqueña y el 'blanqueamiento' de los santandereanos, su origen alemán, por ejemplo".

Según él, las madres judías y castellanas nunca llegaron a esos territorios, y por eso la carga genética que transmiten las antioqueñas y las santandereanas sigue siendo amerindio.

"El país andino siempre ha pretendido ser blanco -agrega-. Por eso los antioqueños se olvidan del Urabá, el occidente y el norte minero, donde están vigentes las mitocondrias negras, y sólo piensan en el Valle de Aburrá".

María Mercedes Torres

"El doctor Yunis no puede descartar de plano los orígenes judíos de antioqueños y santandereanos, con base en un estudio de ADN mitocondrial", subraya esta bióloga bumanguesa, cuya tesis doctoral versó precisamente sobre el origen de sus paisanos.

De hecho, a partir del análisis del cromosoma Y, ella encontró que la frecuencia de marcadores genéticos típicamente judíos es alta en los santanderes.

En Santander, por ejemplo, el linaje europeo predomina en el 86,6 por ciento de la población masculina estudiada. Y dentro de ese grupo, el 12,7 por ciento tiene origen judío. Lo más prudente, dice, sería esperar los resultados de las pesquisas de su colega sobre el cromosoma Y.