FUENTE: http://www.eltiempo.com/nacion/cafe/2008-05-04/ARTICULO-WEB-NOTA_INTERIOR-4139358.html

Mayo 4 de 2008

Así afronta y vive su homosexualidad una de las jóvenes que ganó tutela en Manizales

Ella y su novia fueron noticia al ser rechazadas en su colegio cuando intentaban volver, pues no las dejaban matricular y alegaron que era por su condición sexual.

Aunque Daniela y Valentina* no son las primeras lesbianas que hay en Manizales, pero sí son las que están en boca de los 380 mil habitantes de esta ciudad con fama de puritana.

Muy pocas las conocen, pero todos hablan de ellas. La semana pasada cuando un taxista que las transportaba, al verlas con el uniforme del Da Vinci, puso el tema de las lesbianas y dijo estar a su favor. Entonces, le dijeron al conductor que la culpa del escándalo era de ellas por ponerse a defender sus derechos.

Los recuerdos de Daniela

Daniela* tiene grabadas en su mente dos fechas: octubre de 2006 y su más reciente cumpleaños, el 12 de agosto del año pasado.

En la primera, inició su noviazgo con Valentina*, su compañera de clases en el colegio Leonardo Da Vinci de Manizales, y en la segunda le confesó a sus padres y a sus tres hermanos que es lesbiana y que hacía nueve meses sostenía una relación con otra mujer.

"Ya llevamos de novias 18 meses", dijo el jueves pasado en la sala de su casa, ubicada en el barrio Andes, mientras sus ojos cafés oscuros y grandes se iluminaban. Sus padres, un auxiliar administrativo y una modista, la miraban con expectativa y ternura.

"Sí, me veo con ella en unos años viviendo juntas. ¡Qué pena con mi papá! (él y su esposa apenas se enteraban de sus planes)", reveló la jovencita de 16 años, mientras desenredaba su cabello negro y largo, aún húmedo por el baño de la mañana.

"Eso sí, no queremos adoptar hijos porque eso me parece horrible. Un niño cómo va a crecer al lado de dos personas así. Si vamos estar juntas más adelante sería solas", complementó la muchacha que quiere convertirse en líder de las lesbianas en Manizales.

Sonrió y abrió los brazos al recordar el día en que le hizo la propuesta a Valentina, de 17 años, después de un año de estudio, de ser amigas inseparables, de trasnochar haciendo tareas y amanecer juntas en una cama y de inventar coreografías en el grupo de danzas del colegio.

"Yo fui la que le dije (le propuso iniciar el noviazgo) y ella, que acababa de terminar una relación con una muchacha de 20 años, aceptó ", narró Daniela.

Aceptación fue dura al el principio

"Al principio de la relación -confesó Daniela- lloré mucho encerrada en mi cuarto, porque temía la reacción de mis padres, en especial de mi mamá que es una mujer muy dura. Pero nos dimos ánimo y decidimos seguir adelante".

"Darse fortaleza mutuamente es el consejo que le doy a las parejas que están pasando por lo que vivimos nosotras", anotó.

Dispuestas a enfrentar miradas inquisidoras o algún comentario, las dos muchachas comenzaron a mostrarse como pareja en las calles de la conservadora Manizales.

Aunque no son las niñas que puedan pasar desapercibidas cuando van cogidas de la mano, sólo han tenido que soportar miradas escrutadoras durante algunos segundos. De ellas sólo se han quejado algunas compañeras y padres de familias que las acusan de 'dar espectáculo' en la calle, con el uniforme del colegio.

Daniela y Valentina tienen una vida social como la de cualquier muchacha de su edad. Les gusta la música electrónica y el reguetón, pero prefieren planes más tranquilos como visitar amigos y charlar.

Inclusive, Daniela se volvió amiga de la ex de Valentina, quien, según ella, es ahora un apoyo importante para la pareja.
Comprensión familiar

El hermano mayor de Daniela fue el primero en sospechar de la relación entre las dos muchachas por haber visto algunas situaciones comprometedoras e intentó salir de sus dudas.

- Usted y Valentina son novias - Le dijo varias veces.

- ¿Y es qué usted no sabía? -Le contestó ella.

Enfrentar a los padres, el otro escollo

Pero las que sí sabían era su hermana mayor y su mamá, quien a quemarropa le lanzó a Daniela una frase que la dejó fría: "O le cuenta a su papá o le cuento yo".

Pero cuando Daniela iba a decirle, su mamá le pidió que esperara porque había sufrido un infarto unos meses antes. Pero tarde o temprano apareció la verdad. En su más reciente cumpleaños, Daniela tuvo que afrontar a su familia en pleno. "Mija, venga que estoy enfermo y me tengo que ir al hospital", le dijo su padre a
Daniela, quien estaba en una fiesta con Valentina.

Pero la verdadera sorpresa estaba en la casa. Su padre, quien no creía lo le contó su esposa, se inventó la excusa de su salud para poder confrontar a Daniela.

"Mi papá se sentó conmigo y yo le conté", narró la joven. "Para mí fue un paso duro, pero le dije que la quería y la seguiría queriendo. Esa fue su decisión y yo la respeto", acotó el hombre.

* Nombre ficticios.

FERNANDO UMAÑA MEJÍA
CORRESPONSAL DE EL TIEMPO
MANIZALES