FUENTE: www.eltiempo.com.co
Septiembre 1 de 2007
Cura de la impotencia también esta
en manos de las señoras /Sexo con Esther
Por Esther Balac
Para nadie es un
secreto que la impotencia en los señores es mal que abunda. Tanto que las
encuestas más generosas dicen que a uno de cada tres mayores de 40 años les
gusta más celebrar su cumpleaños que los orgasmos, porque los primeros son más
frecuentes. Claro, lo que hacen es callarse y evitar las relaciones sexuales y,
por supuesto, las mujeres pensamos que ya no somos atractivas o que ese pájaro
sí canta, pero en otra jaula.
Aunque las causas son
muchas y las curas deben buscarse en los consultorios y no en las plazas de
mercado, es necesario que las señoras no nos hagamos las desentendidas y seamos
parte de la solución, máximo si es para nosotras que ellos buscan sus
enderezamientos.
Así que, amigas, no pasen
la página y pongámonos manos a la obra.
Para empezar, aprendan
que los cambios de hábitos sexuales pueden ser de gran ayuda cuando, a ellos,
la nieve de los años les enfría la planta baja.
Lideren con tacto cosas
tan sencillas como pasar a la mañana el consuetudinario polvo nocturno de fin
de mes, que solo se aplaza motivo viaje. Eso ayuda, y hay buenas razones que
justifican variar las rutinas.
Todas tenemos que saber
que la erección requiere que nuestro amigo (el pene) tenga buen flujo de
sangre, y esto es más difícil en los hombres mayores, más después de un día de
trabajo.
En las mañanas hay más
energía, la sangre no está acumulada en los músculos y puede ir a levantar al
perezoso. También a esa hora la testosterona, que es la hormona crucial en esta
tarea, está en su punto máximo.
Como hay hombres que se
resisten a esta sugerencia, es aquí donde tenemos que ser audaces para dejarlos
ver el fútbol en la noche, seducirlos en la mañana y llevarlos a que nos cojan
a nosotras antes que al periódico. Háganlo: pueda que no se encienda un gran
fuego, pero sí algunas brasitas que a ellos no les disgustan.
Queridas, se trata de
ayudar, no de asustar. Recuerden que la cantaleta, las cremas en la cara, los
rollos en el pelo, los calcetines de su tía y acostarse vestidas hasta los ojos
como un bombero, doblan hasta la Torre Eiffel y destierran en desbandada al
sofá al mejor amante, con todo y sus hormonas, así que ¡a amanecer bonitas!
Bueno, lo que puedan. Hasta luego.
estherbalac@yahoo.es