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En la ciudad se han venido generando
diferentes espacios dedicados a la sexualidad, tanto en colegios como en cada
una de las localidades y centros de salud. Ahora, hablar sobre
responsabilidad sexual es común entre los jóvenes y, de esta manera, se han
comenzado a hacer esfuerzos para poder lograr una mirada distinta hacia la
mujer y su cuerpo. “Mi cuerpo es territorio seguro”, la más reciente campaña
de la Secretaría de Salud, junto con otras iniciativas, busca avanzar en
temas como el cáncer de cuello uterino, el embarazo en adolescentes y la
violencia intrafamiliar y sexual.
Uno de los temas centrales del Distrito
es, sin duda, el embarazo en menores. Según cifras de la Secretaría de Salud,
entre 2005 y 2006 aumentó el número de embarazos en jovencitas entre los 15 y
19 años, de 18.946 a 19.722, y en el caso de adolescentes entre los 10 y 14
años, la cifra también subió. Sumado a esto, según los últimos reportes de la
Secretaría de Educación, en los colegios del Distrito se encuentran 1.920
niñas en período de gestación.
Para la Subsecretaría de Mujer, Géneros
y Diversidad Sexual, el problema de los pocos resultados en este tema se debe
a que en el Distrito se ha visto la sexualidad desde una visión biológica y
no desde el reconocimiento del cuerpo como primer espacio de poder y de
ejercicio de la autonomía. “Mientras las mujeres no conozcan y amen su
cuerpo, no van a bajar los embarazos en la ciudad”, aseguró Elizabeth
Quiñónez, consultora coordinadora del área de salud y educación de esta
Subsecretaría.
Es así como un grupo de mujeres
especialistas en el tema luchan para que las campañas sexuales del Distrito
reconozcan a la mujer y tengan como eje central la equidad de género, pues
según Quiñónez, “el cuerpo de nosotras está siendo ausente, estamos en una
sociedad machista en donde no existen figuras anatómicas para explicar cómo
son nuestros órganos sexuales o cómo se produce el proceso del placer”.
Por su parte, la Secretaría de Salud
tiene otra percepción. Para ellos, aunque en el pasado se ha trabajado con
enfoques diferentes, como es el caso de la controvertida campaña “Condón
Pilo”, que ratificaba la importancia del uso del condón, “hoy en día se
trabaja duro para que ‘Mi cuerpo es territorio seguro’ vaya más allá del uso
del preservativo y el eje central de la sexualidad responsable se traslade al
respeto por el cuerpo de la mujer”, explicó Héctor Zambrano, secretario de Salud.
Para este fin, además de esta
publicitada campaña, tanto la Secretaría de Salud como la de Educación han
venido sumando esfuerzos para tratar el tema de la sexualidad en diferentes
espacios de la ciudad. Algunos de esos procesos complementarios son el
proyecto Salud al Colegio, que busca atender a niñas y jóvenes en período de
gestación; las mesas locales de jóvenes, en donde se debate sobre temas
referentes a la sexualidad; las Escuelas del Cuerpo y los Encuentros de
Responsabilidad con la Vida, donde se trabaja la responsabilidad que
representa ser padre.
Isabel Cristina López, directora de
gestión institucional de la Secretaría de Educación, acepta que aunque se han
generado avances, una de las mayores dificultades ha sido lograr que en los
colegios se toque la sexualidad de forma transversal. Como ella misma lo
explica, “hay orientadoras, pero estos temas casi siempre se trabajan en
eventos o actividades fuera del currículo escolar. Nuestro sueño es que todas
las entidades lleguen a trabajarlos como proyecto”.
Cáncer de cuello uterino
Otra de las situaciones que afecta a las
bogotanas es el temido cáncer de cuello uterino. En la capital, cerca de 250
mujeres pierden la vida cada año a causa de esta enfermedad y, según el
Instituto Nacional de Cancerología, es la segunda causa de mortalidad para
mujeres. Pese a los avances del Distrito en este aspecto, la principal
problemática sigue siendo que pocas mujeres acuden a hacerse el examen y sólo
el 50% reclama los resultados.
Debido a esto, el Distrito desarrolla
diferentes iniciativas para hacer entender a las mujeres la importancia de
hacerse la citología a tiempo. Del mismo modo, según lo explicó el secretario
de Salud, “la idea de nosotros es comprometer a los hombres en este proceso,
que se concienticen, acompañen a las mujeres y se den cuenta de que es un
problema de dos”.
En Bogotá, desde administraciones
anteriores, ha existido una constante preocupación por plantear políticas
sobre el tratamiento y diagnóstico del cáncer de cuello uterino. El resultado
de este proceso ha sido la disminución de muertes debido a esta enfermedad.
Como lo explicó el doctor Carlos Vicente Escobar Rada, director del Instituto
Nacional de Cancerología, “aún queda mucho por hacer, pues si bien hoy
podemos estar tranquilos porque Bogotá tiene unas cifras que bajan, los
servicios de salud no están haciendo la tarea completa”.
Es así como desde diferentes entidades
del Distrito la ciudad se ha venido movilizando en torno a la salud sexual y
reproductiva de las mujeres, generando nuevos espacios para la discusión de
estos temas. Todo esto con el propósito de que en Bogotá se comience a
construir una nueva cultura de la sexualidad, que se base en el respeto y la
igualdad.
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